Qué es la nota de solidez NÜMA
Tener un protocolo no es lo mismo que tenerlo bien escrito. La nota de solidez NÜMA responde una pregunta simple: si mañana pasa algo, ¿el reglamento le dice al equipo qué hacer, quién lo hace y en qué plazo?
Para ponerle nota, revisamos el reglamento completo y marcamos cada error grave: algo escrito que puede dejar a un estudiante sin protección o hacer que una sanción se caiga si la familia reclama. La nota de solidez es una de las dos mitades de la nota del Índice NÜMA; la otra mide si el reglamento trae los contenidos que exige la ley.
Para este análisis separamos los colegios en tres grupos según su nota de solidez:
Número de colegios en cada grupo, según la nota de solidez NÜMA de su reglamento (75 colegios).
Lo que pasa con las denuncias
En cada grupo revisamos las denuncias que recibió la Superintendencia de Educación entre enero de 2025 y septiembre de 2026, y medimos dos cosas:
- Colegios sin denuncias: qué porcentaje del grupo pasó todo el período sin ninguna.
- Denuncias por cada 1.000 estudiantes al año, para comparar colegios grandes y chicos.
Los dos indicadores mejoran a medida que sube la nota de solidez:
Denuncias ante la Superintendencia de Educación entre enero de 2025 y septiembre de 2026. Las denuncias por cada 1.000 estudiantes son el promedio anual de los colegios de cada grupo.
Los extremos: bajo 3,0 frente a 3,5 o más
La diferencia es más clara al comparar los colegios con la nota de solidez más baja con los que tienen la más alta:
Colegios con nota de solidez bajo 3,0 (19) comparados con los de 3,5 o más (30). Denuncias entre enero de 2025 y septiembre de 2026.
Detrás de cada denuncia hay una familia que sintió que el colegio no respondió, un equipo que pasa semanas reuniendo antecedentes y, muchas veces, una fiscalización de la Superintendencia. En los colegios con los reglamentos más débiles, se repite: 8 de cada 10 tuvieron denuncias tanto en 2025 como en 2026. Entre los de 3,5 o más, menos de 6 de cada 10.
Por qué importa un reglamento sólido
Cuando un protocolo tiene vacíos, el equipo duda: no sabe en qué plazo actuar, a quién avisar o qué medida corresponde. La familia siente que el colegio no responde y acude a la Superintendencia. Con un protocolo claro, el equipo actúa a tiempo y el conflicto puede resolverse dentro del colegio.
Los datos de 2025 y 2026 van en esa dirección: a mayor nota de solidez, menos denuncias por estudiante y más colegios que pasan el período sin ninguna. La diferencia aparece al medir cómo están escritos los protocolos, no solo si existen. Eso es lo que mide la nota de solidez NÜMA, y por eso es una buena señal de dónde está el riesgo de un colegio.